I
En
la lúgubre noche de frió invierno
cuando
estoy cansado de batallar
en
mi cómodo sillón me aposento
a
la luz de la lumbre del viejo lar
ojeando
un libro, pensar intento
cuando
un fuerte golpe me hace vibrar
la
duda me asalta en aquel momento
y
la incertidumbre me hace fantasear
¿serán
antiguos fantasmas cuyo espectro
caducas
cuentas quieren cobrar?,
o
puede que sea el remordimiento
que
de tarde en tarde hace penar.
II
Las
chispeantes llamas del fuego
imágenes
dolosas hacen brincar
el
calor de la lumbre y los recuerdos,
poco
a poco me llevan a penetrar
en
un mundo de sueños, donde Morfeo
con
los brazos abiertos me ha de acunar,
coloridas
flores habrá en mi sueño
y
mariposas preciosas, con alas de cristal
mas
de pronto aparecen, crespones negros
presagiando
la muerte que esta al llegar
despierto
mojado, sudando miedo,
las
moribundas brasas quieren apagar.
III
Angustiado,
el nuevo día espero,
intentando
a los fantasmas desterrar
en
vano pido tregua para el sentimiento,
que
desde hace tiempo va a acabar
con
mi vida, mi cordura y mi conocimiento.
Permanezco
inerte hasta la eternidad,
entre
las brumas de la noche perdido,
el
crujir de los muelles en la cama, al chirriar
me
llenan de un mortal escalofrió
tanto
pavor nunca había sentido,
hasta
el latido de mis sienes parecía
como
un trepidante tambor.
IV
Al
llegar el alba todo se disipa,
los
visitantes de la noche ya se han ido
dejando
descansar mis ya dolidas heridas,
adormilado
todavía aun recuerdo
el
etéreo rostro de alguno de la compaña,
permanecí
largo rato expectante, temeroso
como
esperando que volviera la oscuridad
y
retornaran los sueños que causaban mi temor
aun
quedan brumas que mansamente el día aleja
por
la ventana, va asomando el sol
¿que
nuevas traerá el astro en este día?
yo
espero en la ventana, tras le reja, observador.
V
Me
siento un gorrión enjaulado
sufriendo
impotente ante la situación,
un
pájaro herido, con las alas rotas
que
volar solo puedo en mi imaginación
quisiera
ser cuervo....mejor paloma
y
batiendo las alas con gran primor
surcando
los cielos llegar Eolia
pedir
audiencia a su gobernador, el dios Eolo
que
del viento dicen moderador,
humildemente
rogar su gracia,
que
con su soplo me transportara,
a
ver el mundo de otro color.
VI
Mas
cuando intento alzar el vuelo
la
realidad, inunda mi corazón
abro
los ojos y no soy paloma
sigo
siendo el mismo gorrión
que
aun continua con sus alas rotas.
y
en mi cárcel sufriendo estoy.
Secuelas
arrastro desde aquel día
en
que a porfía una mala bestia me ataco
perdí
la fuerza y la ligereza que antes tenia
al
darme un golpe, que hasta la vida me destrozo
y
desde entonces para moverme ando con ruedas,
o
me aparcan en cualquier rincón.
VII
Tuve
una vida con tórridas historias
pero
ninguna la ley sobrepaso
ni
a la humana, ni a la de dios
cantes
y juergas siempre abundaba
y
los amigos te entregaban el corazón
había
peleas, solo eran roces
nunca
vi sangre en ninguna discursion
tras
la pelea se daba la mano
y
se estrechaba sin guardar rencor.
Hoy
los "gorilas" de las discotecas
ante
peleas no hacen de mediador
directamente
pisotean y aplastan
a
todo el mundo, sin discreción.
VIII
La
vida cambia ¿o son las personas?
ahora
se vive con estrés y agitación
solo
los vienes materiales es lo que importa
dejando
a un lado la decencia y el honor
los
vecinos por la calle, ni se saludan
y
por la escalera tan solo un hola y adiós
el
"quiero y no puedo" prima, y la arrogancia
ser
el primero sin importar a quien se pisó
haciendo
daño a conciencia, sin compasión.
IX
Con
añoranza aun recuerdo
los
inocentes juegos de juventud
aquella
gente con quien jugaba, la mayoría ya desapareció.
Por
la calle solo hay buitres y cuervos
y
muy de vez en cuando algún ruiseñor,
que
como tarde en alzar el vuelo,
a
los crueles carroñeros sirve de alimento,
¿quien
pone orden en tantos desmanes?
¿quien
vela por la justicia y la comprensión?
¿quien
debería tomar conciencia?
y
con mano firme poner solución
¿la
policía?
¿mejor
no seria la educación?.
Con
constancia guiar al árbol que derecho crezca
que
no invada el espacio de los de alrededor
aconsejando
con armonía, con violencia, ¡NO!.
X
Perdido
en la melancolía hoy he visto un buen amigo
le
acaban de notificar que a su cuerpo esta atacando, esa C.
que
nadie se atreve a nombrar,
pálido
languidece, lamentándose con un suspiro
encerrando
sus esperanzas tras negra noche
al
oírlo, hasta el cielo se estremece de dolor
y
se cierra como tumba ya sellada
que
lo espera, para acunarle y darle comprensión
un
mortal escalofrió me recorre por la espalda
pues
me lleva al pensamiento, que ha de llegar el momento
que
por mucho que lo intente, nadie puede evitar
y
tan solo el presentimiento de ese temido terror
me
va calando los huesos, y hasta la visión me hace nublar
XI
Vivir
me produce hastió al ver que la maldad campa
y
la enfermedad llega, cuando estas en lo mejor
amigo
mio, tu haz de tener ilusión, esperanza
de
derrotar al mal impío que te destroza a ultranza,
porque
se que en ese tema, la ciencia mucho avanzo.
Pensarlo
da escalofríos, es difícil escapar de sus garras
pues
tiene tal poderío que hasta la noche hace amarga
aunque
tenga dulce almíbar y de azahares fragancias
no
tengas miedo amigo, nunca temas a la parca
teme
al látigo que fustiga y a quien te daña sin causa
no
temas al mordaz enemigo,
teme,
a quien ante un desafió baja la cabeza y calla,
el
primero va de frente y te ataca cara a cara
el
que rinde pleitesia, si lo hace es por la espalda.
XII
Muy
duro es el vivir arrastrando estas cadenas
a
veces creo morir dolorido el corazón
aguantando
cada noche entre sueños la condena
parece
que se me fuera poco a poco la razón,
los
minutos se hacen lentos y las horas eternas
mientras,
la enfermedad va dando mordiscos
al
cuerpo, lacerandolo a conciencia.
Que
no temas a la parca por eso te digo, amigo,
si
haz de seguir sufriendo, es la mejor solución
vivir
penando no vale la pena, el descanso eterno es lo mejor
aunque
no sepas lo que allí te espera
pero
de seguro, no sera dolor.
XIII
Con
el corazón desgarrado en pedazos
portando
sobre mi silla de ruedas,
aplastado
por la maza de la incomprensión
sangran
heridas, recuerdos que perduran en mi consciencia
gemidos
brotan de mi interior que en la soledad aumentan
desde
mis labios callados se oye un susurro
por
el aire aquel murmullo, ¡como un trueno resuena!
es
un ¡te quiero! perdido, el ultimo que escuchaste
cuando
cogiste la puerta, no dijiste una palabra
solo
tu sonrisa puesta y en la mirada desprecio
como
si culpable fuera de encontrarme allí tullido
sobre
mi silla de ruedas.
XIV
sutil,
como si de una hermosa flor surgieras
sonriendo
con frescura, te recuerdo
derramando
tus encantos por doquiera
loados
por el clamor de las flores, cuyos pétalos
regalabas,
como si un hada del Elíseo fueras.
Satisfecho
de tenerte como causa de mi pasión,
ante
ti postre mi orgullo, te daba lo que quisieras
y
por darte llego el instante, que te di mi corazón
fui
preso de tus argucias como después supiera
como
el pájaro que sin cobijo las alas le quema el sol
sometido
a vejaciones que ninguno imaginara
tan
solo por aquel instante que te di, todo lo que soy
XV
Con
orgullo, cual corcel que domina la carrera
yo
pretendí doblegarla, pero fue aun peor
pues
me lanzo un desafió que de ella no esperaba
luchar
por mis angelitos, que aunque son de sus entrañas,
hijos
míos también fueron los dos.
Clame
al cielo y no me oyó, la justicia me ignoraba
era
tal mi desesperación, ¡y mas teniendo mi tara!
Le
quise mandar la tormenta para que entrara en razón
arrojándola
a los vientos, para que desistir le hicieran
de
aquella cruel pretensión, que yo ni verlos pudiera,
y
una noche huyo con ellos, de ella se supo, de ellos no
Tañen
las campanas, en el cielo hay mas luceros
son
dos, los que mas relucen, que una madre allí pusiera
por
culpa de su incomprensión.
XVI
En
la oscuridad espero la llegada del amanecer
brilla
la luna, que en su caminar ocultan las nubes,
el
amanecer con su difuminado azul anaranjado
atrás
va dejando mis penas y desdichas
aparece
mi valor para hacerme una coraza
y
que nadie pueda dañar de nuevo mi corazón
no
tengo deseos de saber, que nuevo trae el amanecer
ni
me duele ni me alegra, insensible a sentimientos soy,
mis
emociones se esfumaron junto con aquella quimera
y
aunque lloro por que me hiriera, rió por que se marcho,
ahora
tengo libertad, y un gran vacío que me deja
el
de mis dos angelitos, sangre de mi corazón.
XVII
El
recuerdo es el manantial del que fluye la experiencia
nunca
dejes en el olvido lo que un día se vivió,
el
hombre busca encontrar soluciones a sus problemas,
y
a la muerte, lo mas temido en este mundo de ambición
es
imposible que las encuentre, porque mira hacia afuera,
si
tuviera mas inteligencia miraría en su interior
descubriría
la negrura que su alma alberga
y
podría ver, que el mismo, es el foco del dolor.
En
la insondable cara oculta del deseo, yace mi alma
mis
noches están bacías, mi aterido cuerpo busca calor
alguien,
que me haga sentir su cercanía,
que
inunde mi cuerpo de caricias con el roce de sus manos
alguien,
que me de amor.
6-11--
2011
Antonio
Ramirez
